domingo, 29 de julio de 2007

The Pale Horseman

"Life is simple: Ale, women, sword and reputation. Nothing else matters"

Me habré leído más de veinte libros de Bernard Cornwell, y me quedo con la sensación de que siempre pasa lo mismo: un protagonista agresivo y violento, en muchos casos con lealtades encontradas (Starbucks, Winter King), tiene que luchar por ganarse el favor de unos superiores a los que detesta mediante su impresionante habilidad en la guerra. Aventuras, acción y sobre todo batallas. Muchas batallas. Vale, no son libros especialmente edificantes o elevados, pero son divertidos e intensos.

Es lectura relativamente fácil, en cierto modo el polo opuesto en novela histórica a lo que representa Alatriste: aquí pasan muchas cosas, a un ritmo rápido, y aunque también podemos presenciar algún vistazo de la sociedad y la cultura de la época, lo predominante es la historia (que no Historia; pena no tener dos palabras como los ingleses) de los personajes.

The Pale Horseman es la segunda entrega de la serie "The Saxon Stories" sobre la guerras vikingas en la naciente Inglaterra del siglo IX. Nuestro héroe es Uhtred, un sajón borde y egoísta que creció con los vikingos, y se ve obligado a pelear contra ellos por recuperar su prestigio y sus tierras. Una vez más, podemos disfrutar de la increíble habilidad que tiene Cornwell para ponerte en el meollo de las batallas, y hacerte vivirla como si estuvieras allí, espada en mano (evidentemente, si eres escrupuloso y no te gustan las escenas violentas, este libro no es para ti).

El libro es en parte previsible (y la serie también); además la edición de bolsillo de HarperCollins que yo tengo es claramente mejorable: sólo tiene dos míseros mapas, y muy incompletos.

Pese a todo, han sido unos divertidos días de lectura veraniega, que espero repetir con Lords of the North

jueves, 26 de julio de 2007

Técnicas básicas de cocinado. Día 8 (y último)

Definitivamente, esto se ha acabado. Y lo ha hecho por la puerta grande, con asados de carne y pescado.
Hay cuatro tipos de asados:
  • Asados en el horno. De aquí destacar que mejor usar hornos de convección, tardaremos menos y podremos ponerlo a menos temperatura. El problema es que se resecan algo más los alimentos. También interesa cocinar al papillote (sobre todo los pescados), ya que sale más jugoso, tarda menos (diez minutos), es más limpio y hasta huele menos. Vamos, la caña. En lugar de usar papel albal usar papel satinado.
  • Asados a la sal: se cubre el producto de sal, y al horno. Para el pescado, unos 20 minutos por Kg, a temperatura fuerte. Se usa sal gruesa con algo de humedad (también venden sal especial para asar, que ya viene humedecida).
  • Asados a la brasa: para la carne sobre todo. Como decíamos hace un par de semanas, a la carne roja echamos la sal después.
  • Asados a la plancha: con un pelín de aceite; no se puede hacer con sartenes antiadherentes, ya que entonces se cuece. Para dar la vuelta a la carne, lo hacemos cuando suelte sangre por arriba. Entonces damos la vuelta, y cuando vuelva a sangrar ya está listo para comer.
Ayer hicimos tres platos, todos ellos segundos (entre el atracón, y como me había puesto al mediodía de en el Jai Alai, creo que voy a estar un par de días sin comer).

Yo participé en el lomo de cerdo mechado al horno. Estos son los pasos: se le quita la grasa al lomo (como medio Kg de lomo para 2 personas), hacemos las mechas y ponemos ciruelas pasas y orejones, bridamos, añadimos sal y pimienta, embadurnamos el lomo con manteca de cerdo, y al horno unos 45 minutos (antes ponemos un poco de agua en la bandeja). Cada cuarto de hora o así lo regamos con un fondo de verdura y vino, y lo movemos un cuarto de vuelta. Cuando lo saquemos, cogemos el jugo que ha soltado y hacemos una salsa añadiéndole algo de maicena. Plato relativamente fácil de hacer y, como siempre, salió muy rico.

Otro plato fue el papillote de salmón con hortalizas: limpiamos las rodajas de salmón (¡ojo con las espinas del centro!), rehogamos zanahorias y puerro (nunca cebolla, que se lleva mal con el salmón) en juliana (aquí agracié al grupo salmonero con mi afamado corte juliana del puerro), echamos sal, pimienta y estragón (espectácular para el pescado azul), y estofamos unos minutillos. Cuando se enfríe, "pintamos" con aceite trozos de papel de aluminio, y a cada uno le colocamos una rodaja de salmón a la que añadimos sal, pimienta, vino blanco y verduras. Hacemos como una especie de paquete de regalo, y al horno (precalentado) unos diez minutos a 220º. Sabemos que está cuando se infla el paquete. Como no pudo ser de otra manera, hubo que felicitar al equipo salmón por su gran labor.

Por último, Dorada a la sal (bueno, hicimos lubina, pero la técnica es la misma). Importante limpiar bien el bicho (que malos recuerdos), y enterrarlo en sal ligeramente humedecida. Al horno y cuando esté listo (20 minutos para un pescado de 1 kg, 30 minutos para uno de 3;la sal se queda adherida al pescado, pero no está todavía marrón) lo sacamos, limpiamos de piel y escamas y a jalar. De esté probé muy poco y también estaba muy bueno.
Balance final

Lo mejor:
  • El curso en sí -técnicas básicas- es lo que necesitaba para mi nulo nivel culinario: muy interesante y práctico.
  • El ambiente. Sabía que aunque un día no aprendiera mucho (que no ha sido el caso), siempre habría ocasión de reírse.
  • Las profesoras, cada una en su estilo todas dominaban la materia y sabían explicar.
Lo peor:
  • No daba tiempo a ver bien lo que hacían el resto de grupos. No sé cómo se podría solucionar, pero lo cierto es que al final de cada clase salías sabiendo hacer uno o dos platos, y con nociones básicas del resto.
  • Creo que había demasiados utensilios de cocina: que si brocha para untar, desescamador de pescado, manga pastelera, etc., etc. Entiendo que muchos son necesarios y que hay que aprender bien, pero el caso es que nos acostumbramos a cocinar en unas condiciones mucho más favorables que las reales (por lo menos yo, que tengo pocos utensilios y no puedo comprar más porque no me caben) y se nota.

martes, 24 de julio de 2007

Limpieza de sangre

"-Jorder- dijo Quevedo"

Pérez-Reverté tiene mucho talento, domina el lenguaje como pocos y -en la serie del Capitán Alatriste- nos describe una época y un país en decadencia de forma magistral; a pesar de todo, no es mi escritor favorito: es muy rebuscado, y siempre que me acabo un libro suyo me quedo con la impresión de que han pasado muy pocas cosas para tantas páginas. Es el triunfo de la forma frente al fondo.

En esta segunda entrega de la serie, el autor mantiene el patriotismo cínico, las barrocas descripciones y el ritmo pausado de la novela anterior. Igualmente, utiliza al personaje de Íñigo Balboa como narrador de lujo, que nos pinta una pormenorizada imagen de la sociedad, la cultura y la obsesión con la religión de la contradictoria España del siglo XVII. Y lo hace de una forma no lineal, aprovechando la menor ocasión para irse por las ramas, y mezclar un pasado borroso, un presente efímero y un futuro incierto. Como él mismo Íñigo reconoce:

"siempre ando a vueltas con digresiones y saltos en el tiempo que me alejan del hilo de mi historia"

Esto convierte al libro en parte novela, parte documental histórico, mucho más atractivo -al menos para mí- en la segunda faceta.

Sin duda, es un libro recomendable si te gusta la historia y te atrae la época, y posees unos míninos dotes de paciencia (tampoco hace falta mucha, dado el tamaño del mismo).

domingo, 22 de julio de 2007

Ilium

"Pissing off Zeus is never a good plan for survival in Olympos"

Tras más de nueve años de sangrientos enfrentamientos, la guerra de Troya se va acercando a sus momentos decisivos, y -fiel a la obra de Homero- los dioses intervienen directamente en los acontecimientos, inclinando la balanza en favor de uno u otro de los contendientes según sus preferencias. Sin embargo, todo esto no ocurre en las planicies de Asia Menor, sino en las faldas del Monte Olimpo de Marte (se ve que me cuesta alejarme del planeta Rojo), miles de años en el futuro.

Si a este intenso cóctel añadimos a los Moravecs (robots inteligentes creados por los posthumanos siglos atrás, que habitan en los planetas exteriores del Sistema Solar), a los restos vestigiales del la humanidad tradicional, que sigue viviendo en la Tierra, y a nuestro protagonista principal Hockenberry -un erudito académico americano del Siglo XXI que sigue de cerca la reproducción de La Ilíada- ya tenemos todos los ingredientes para una una ambiciosa novela, difícil de abarcar en su magnitud y originalidad.

Aunque por la descripción anterior pueda parecerlo, no estamos ante una obra de fantasía -no es un American Gods marciano (aunque hay claros paralelismos), sino que se intenta dar una explicación más o menos científica a los hechos, siempre con sentido del humor:

"It's easy being a god, if you have the right equipment"


Ilium es una novela grandiosamente absurda con algún toque de surrealismo, como lo demuestre el hecho de que te puedas encontrar a héroes clásicos como Ulises cazando aves prehistóricas cerca del Golden Gate de Machu Pichu (no intentes entenderlo).

Entre tanto caos, es de agradecer la figura de Hockenberry, que nos vincula el universo de Ilium con nuestro mundo cotidiano, haciendo mucho más accesibles y cómicos los devenires de la guerra troyana:

"...for all his beauty and power, Achilles is relatively stupid-a sort of infinitely more handsome Arnold Schwarzenegger"


"Swinging his heavy sword in a two-handed backhand that reminds me of Andre Agassiz in his prime, Hector..."


Otro aspecto llamativo de la novela es la continua presencia de referencias literarias como las evidentes a La Ilíada y La Odisea, o las derivadas de las aficiones favoritas de los Moravecs (sólo Dan Simmon podría crear a un simpático robot humanoide de un metro de altura, que combate el aburrimiento estudiando los sonetos de Shakespeare).

Ilium se continúa y concluye con Olympos, y habrá que ver como Simmons es capaz de atar todos los cabos sueltos que ha ido dejando; dudo que pueda resolver todas las incógnitas ¡son demasiadas!

Después de la saga de Hyperion (que, curiosamente, también estaba basada en otra obra literaria, en este caso de Yeats), los seguidores de Dan Simmons llevábamos muchos años esperando que volviera al género de la ciencia ficción y, aunque larga, la espera ha merecido la pena. Dentro de unas semanas os contaré como me resulta Olympos; entre tanto, tenéis tiempo de sobra para ir a vuestra librería favorita a haceros con una copia de Ilium (para los que prefiráis leer en español, existen un par de ediciones de "Ilión" traducidas).

viernes, 20 de julio de 2007

80 medidas contra el cambio climático

Según informa El País, el Consejo de Ministros ha aprobado hoy la Estrategia Española de Cambio Climático y Energía Limpia, de la que hablábamos el otro día. La impresión que me da, es que la estrategia conjuga por un lado diversas medidas cosméticas que, si bien me parecen correctas aunque sólo sea para evitar entrar en la hipocresía, no van a tener un efecto significativo en las emisiones de España (me refiero a la obligatoriedad de poner el aire acondicionado a 24º en los edificios públicos, o la renovación de la flota de vehículos ministeriales) con otras medidas que pueden tener más peso, como la relación entre las emisiones de un vehículo y el impuesto de matriculación (aunque creo que los tipos impositivos deberían ser más altos).

En cualquier caso está claro que el Gobierno no quiere coger el toro por los cuernos y acometer medidas impopulares, y menos a falta de unos meses para las elecciones generales. ¿Por qué no se eliminan las subvenciones al carbón? ¿y a la ganadería? O, ¿por qué no se regula el uso del los vehículos en las ciudades, potenciando modelos como el de Londres? (vale, a lo mejor no es competencia del Gobierno, pero podría influir directamente en los grandes ayuntamientos).

Se avanza en la dirección correcta, pero a un ritmo muy, muy lento.

Técnicas básicas de cocinado. Día 7

Penúltimo día del curso, esto se va acabando...

La técnica de hoy es la cocción. La cocción partiendo de frío se usa cuando se pretende que el líquido vaya adquiriendo la sustancia del alimento que estamos cociendo: elaboración de caldos, fondos, etc. En cambio, la cocción partiendo de líquido en ebullición es recomendable para cocer hortalizas verdes sin que pierdan su color (el recipiente debe estar destapado), pescados, carnes duras, pastas, huevos, arroces, etc.

Otra curiosa forma de cocción es al vapor, que tiene la ventaja de que se mantiene mejor la sustancia del alimento (aunque es más lenta).

Y hasta aquí hemos llegado con la teoría. Pasamos a las recetas, que es más divertido.

Arroz a la griega: es arroz con cebolla, salchichas blancas, panceta, pimientos rojos, guisantes, fondo de ave y pimienta molida. Tras picar la cebolla y el pimiento los rehogamos, y añadimos los guisantes (que hemos cocido antes en agua hirviendo, con sal y destapados para que no pierdan el color), el arroz, la sal y la pimienta molida. Cubrimos con el fondo, echando una cantidad doble del volumen que ocupaba el arroz. Es fundamental que el fondo esté caliente. Dejamos unos diez minutos a fuego fuerte SIN MOVER NADA, bajamos el fuego y lo dejamos otros diez minutos. Luego tapamos con un paño o un papel de periódico y dejamos reposar 5 minutos. Salió espectacular. Además, la técnica es la misma que para hacer paella; sólo tenemos que cambiar los ingredientes.

Claves: no mover, utilizar un arroz no vaporizado (Brillante, etc., que no coge bien el sabor), y emplear una paella adecuada, de forma que quede una capa de arroz finita.

Huevos Escalfados Gran Duque: hay que hacer varias tareas en paralelo:

  1. primero hay que hacer salsa Mornay, que es un roux(mantequilla y harina, como en la bechamel), a la que se añade leche caliente conforme se mezcla con una varilla y se cuece unos diez minutos. Luego echamos sal, pimienta y nuez moscada. Retiramos del fuego, y añadimos yemas de huevo y queso rallado y movemos bien.
  2. Por otro lado vamos escalfando los huevos: abrimos los huevos y los echamos en agua con vinagre hirviendo (un dl de vinagre por cada litro de agua), los dejamos tres minutos, los sacamos con un cazo y los colocamos en un recipiente con agua fría (incluso helada). Le cortamos las barbas y los colocamos en una placa con un paño húmedo.
  3. Salteamos gambas (tras pelarlas, claro)
  4. Freímos berenjenas con un poco de harina(truco: después de cortarlas en rodajas las dejamos un rato en sal gorda, para quitarle el amargor; luego le quitamos la sal antes de freírlas).

Ya con todo preparado, sólo nos queda montar las berenjenas en un plato, les colocamos las gambas mezcladas con la salsa, los huevos encima, un poco de salsa más y queso rallado. Ponemos espárragos blancos en los lados, gratinamos en el horno un rato y ya tenemos nuestro plato preparado.

Por último, natillas: hervimos leche con canela y cáscara de limón, mezclamos yemas de huevo con azúcar y maicena, lo juntamos todo moviendo con la varilla (siempre en el mismo sentido para que no se corten las yemas) y lo ponemos al baño maría moviendo constantemente con una cuchara de madera hasta que espese. Luego le podemos echar canela, y unas galletitas para darle vidilla.

Pues ya está. Primero, segundo y postre, y a casita cenados que nos fuimos...¡me temo que la calidad de las cenas de los miércoles va a bajar bastante cuando acabemos el curso!

martes, 17 de julio de 2007

Prison Break, temporada 2


Cuando terminé de ver la primera temporada de Prison Break, me quedé con un sabor agridulce. Por un lado me resultaba atractiva la trama y los personajes, pero por otro no conseguía evitar que el sabelotodo de Michael Scoffield me cayera mal. Y claro, si no tragas al protagonista principal de una serie de 22 capítulos por temporada, es complicado engancharse. Aún así perseveré y, como no podía ser de otro modo, me quedé con la duda de saber que pasaría a continuación.

[NOTA: sí no has terminado de ver la primera temporada, y tienes intención de hacerlo, mejor deja de leer]

Con la segunda temporada todo cambia. Ahora la acción se divide en cuatro o cinco hilos paralelos, ocasionalmente entrecruzados, con un ritmo si cabe más alto, de forma que siempre hay que hacer un esfuerzo al final de cada capítulo para no ver el siguiente. También se introducen nuevos personajes que le dan más vidilla a la serie, como el del Agente Especial Mahone -Moriarti para el Holmes Scoffield (¿o es al revés?)-con su privilegiado intelecto y su dudosa moralidad.

Es más, no sé si se debe a cambios en la serie, o si los meses que han pasado desde que vi la primera temporada han inducido en mí un síndrome de Estocolmo, pero el caso es que ya tolero al Scoffield. Vale, me sigue pareciendo un niñato listillo, pero da la impresión de que ahora se equivoca más, y episodio tras episodio le vas cogiendo cierto aprecio (que no cariño). Al que no trago ahora es a "maricruuus, maricruuus" Sucre. ¡Qué tío más pasteloso y calzonazos!

No me gusta como los guionistas intentan encontrar una justificación a la perversidad de todos los personajes: drogas, padres que abusan, pesadas conciencias...siempre habrá algo que nos acerque a los personajes de forma que se exculpe su deplorable conducta. Prison Break también padece de un mal común en muchas series americanas (¿recuerdas X-Files?): el recurso a una poderosa conspiración de elementos gubernamentales y grandes corporaciones que hace que la democracia sea una pantomima, y los ciudadanos meros títeres en sus manos, y que es el origen de todos los males del mundo mundial. Por faaavor, un poco más de imaginación.

En definitiva, serie entretenida, perfecta para pasar las largas y calurosas tardes estivales sin necesidad de pensar demasiado.

domingo, 15 de julio de 2007

Summercase Día 2

Pues ya se acabó el festival, y nos quedamos con un buen sabor de boca (o, mejor dicho, un buen zumbido de oídos). Como ayer decía, el segundo día era el que más me interesaba y, pese al estrés de ir corriendo de escenario a escenario, se confirmaron las previsiones. Estas son las actuaciones que pudimos otear:

  • The Editors: la poderosa voz del cantante (se parece al de los Joy Division, ¿verdad?) y lo buenas de sus canciones no pudieron paliar el "efecto día". Una pena; este grupo se hubiera merecido tocar a otra hora.
  • El Señor Chinarro: mucha expectación, y la carpa llena (aunque era en la pequeña). Para variar se agradecía escuchar algo en español.
  • Guillemots: sin duda el descubrimiento del día. Yo ya había escuchado algo, y me gustaban aunque me resultaban un poco tranquilos. En directo se metamorfosean, y dan mucha caña. Es otro grupo con una formación grande, incluyendo un contrabajo e instrumentos de viento. Canciones largas y ritmo trepidante.



  • PJ Harvey: impresionante. Ella sola se sobraba y, ya con su guitarra, ya con su piano, dominaba el escenario con facilidad. Sabía que me iba a gustar, y superó las expectativas.


  • The Flaming Lips: nos perdimos el principio (había que comer), y nos tuvimos que conformar con escuchar temazos como Flight Test en la lejanía.
    Ya de cerca y con el estómago lleno pudimos ver su increíble puesta en escena: pantalla gigante con videos animados, disfraces, y como veinte o treinta simpáticas muchachas disfrazadas de Papá Noel o de alien moviéndose al son de la música . El cantante nos soltó una larga arenga anti-Bush, y pidió la entrega del público con un enfático "Come on motherfuckers, stop drinking and smoking pot and sing along". La peña respondió, y no dejamos de gritar Yeah Yeah Yeah durante un buen rato.
  • Arcade Fire: que ganas tenía de verlos. Creo que es el grupo más completo del momento, y la experiencia del directo es sobrecogedora. La música es envolvente, rápida y fácil de seguir, a la vez que sutil y compleja -no sorprende, dado el surtido de instrumentos que gastan. Sin duda fue la mejor actuación de todo el festival.
  • Bloc Party: otro grandísimo grupo, y otra grandísima actuación. Mejor en directo que en estudio (que ya son buenos), sobre todo porque dan mucha caña, paliando las deficiencias de su último disco. Sorprendentemente nos pudimos poner bastante cerca del escenario y disfrutar de cerca del espectáculo. Único pero: no tocaron I still rembember.
  • LCD Soundsystem: después del indie guitarrero pasamos al electrodance rítmico y contundente de los LCD. Otra experiencia impactante, y otro grupo que mejora mucho en directo.
  • Scissor Sisters: las Scissors tampoco defraudaron, y su discopachanga gay cautivó a un público entregado. No es que sea mi grupo favorito, pero ya que estábamos allí había que unirse a la fiesta. Tras el I don't feel like dancing aplicamos el cuento, y abandonamos el recinto del festival.
Balance final

Lo mejor
  • el espectácular cartel
  • la organización (el inicio y final de cada actuación estaba cronometrado al minuto)
  • el altísimo nivel de la mayoría de las actuaciones
  • la merienda de nutella
Lo peor
  • que sea en Boadilla, lo que supone añadir varias horas a la ya maratoniana jornada
  • demasiado concentrado: hay muchos grupos que he tenido que sacrificar que en condiciones normales habría visto (The Gossip, Phoenix, Pigeon Detectives, The View,...)
Mejor actuación: Arcade Fire
Grupo más decepcionante: Kaiser Chiefs
Grupo revelación: !!!

Una vez más fotos cortesía de Quijote Abducido

sábado, 14 de julio de 2007

Summercase Día 1

Guaaau... ¡todavía me duelen los oídos! Impresionante primer día del festival. Lo cierto es que me atraía mucho más el segundo día (ya os contaré), pero con lo que llevamos hasta ahora considero la entrada amortizada. Dado el número de grupos y mi cansancio actual, sólo voy a hacer algún breve comentario sobre cada una de las actuaciones que vi. Por orden:

  • James: un poco colgao el cantante, no paraba de moverse. Solo vimos como la mitad, y lo esperado. Replican la música de los discos, y lo hacen bien. Con el Sit Down la gente lo flipó bastante, aunque, como en otros conciertos, el hecho de que fuera de día cortaba un poco el rollo.


  • Soulsavers: no los conocía, y me resultaron curiosos. Tenían sus coritos y todo, y sonaban muy bien. Solo vimos las tres o cuatro últimas canciones, así que poco más puedo decir.
  • Jarvis Cocker: que teatrero que es el hijoputa. Tocó su último disco, pero lamentablemente ninguna canción de Pulp. Un Common People hubiera sido el colofón perfecto a su actuación. Muy bien de todos modos.
  • The Jesus and Mary Chain: no pasan los años por ellos. No es que tengan mucha sangre actuando, ni que hagan variaciones de sus canciones, pero que bien tocan. Es el grupo que más ganas tenía de ver este día, y su gloriosa distorsión guitarrera estuvo a la altura. Empezaron tocando canciones del Darklands, y terminaron, como no podía ser de otra manera, con el Psychocandy

  • Electrelane: otro descubrimiento. Solo pudimos ver unas pocas canciones, pero prometen. Son cuatro tías, y hacen una especie de sonido melódico-eléctrico bastante agradable.
  • Ratatat: estos si que son raritos. Muy originales; canciones largas e hipnóticas, sin cantar (por lo menos las canciones que vi).
  • OMD: no requieren presentación. Escenario formado por dos órganos en los extremos, la batería en el centro y el cantante pegando saltillos con su guitarra en la parte delantera. La gente disfrutó mucho, y yo, pese a su ñoñería carrocil, también. Pena que nos perdimos Enola Gay.

  • Kaiser Chiefs: es una de los grupos cabeza de cartel por sus éxitos en Inglaterra, pero a mi no me acaban de convencer. Tienen algunas canciones chulas, y suenan bien en directo, pero son demasiado planos y previsibles. A mitad de actuación nos fuimos a otro escenario.

  • !!! (chk chk chk): la hostia. Que grandísimo descubrimiento. Son muchos (8 o 9), y no paran de moverse. Tienen dos baterías, un tío con unos timbales, dos guitarras, un bajo, instrumentos de viento y hasta una negra (que hay que ver como se mueve la tía). La percusión agresiva, y los gritos coordinados de los dos cantantes generan una atmósfera única.
  • Chemical Brothers: bueno, estos actuar lo que se dice actuar no es que actúen. Le dan al botón y hacen como que se mueven y poco más. Pero da igual. La ambientación estaba muy lograda, con rítmicos efectos de luces e imágenes bailarinas, y una ininterrumpida secuencia de canciones de sus diferentes trabajos. Es de agradecer además que no se recrearan demasiado en su último disco. Era tarde, y sólo quedaba una cosa por hacer: bailar.

El alto precio de la entrada, y el cansancio del concierto (y del viaje de vuelta en transporte público) ya están olvidados...Ahora a intentar reponernos un poco, y a ver que ocurre esta tarde-noche.

jueves, 12 de julio de 2007

Técnicas básicas de cocinado. Día 6

Fritos, fritos, fritos. Vaya pestazo a humareda que echaba ayer de vuelta a casa. Aún así, sin duda fue el día más completo, aprendimos bien y comimos mejor. Empezamos por la teoría.

Esta es una clasificación de las técnicas de fritura:
  • Fritura sin Protección:
    • Saltear: se usa muy poco aceite, a mucha temperatura. Dando "saltitos" al alimento para que no se pegue
    • Rehogar: un poco más de aceite, mucha temperatura, sin dar saltos.
    • Pochar: igual de aceite que al rehogar, pero a fuego lente o tapando, o echando más sal. La idea es que el alimento retenga parte del agua.
    • Confitar: abundante aceite, empezando en frío. Se usa por ejemplo con carnes secas, empleando algo para darle sabor (como hierbas aromáticas; en este caso confitamos con un aceite neutro como de girasol). A fuego muy lento, y sin pasar de 80º.
    • Freír: abundante aceite muy caliente (180º). Preferiblemente con aceite de oliva, que soporta muy bien las altas temperaturas.
  • Fritura con Protección:
    • Enharinar: simplemente con harina, o con huevo y harina. Para ablandar carnes duras podemos utilizar leche en lugar de huevo. Un caso particular es la fritura "a la romana": harina, huevo y opcionalmente perejil.
    • Villeroy: se moja en bechamel, huevo y harina.
    • Tempura: agua helada, harina, sal y azúcar. Para las verduras o las gambas. Sale muy crujiente.
    • Orly: con levadura, sal y harina. El alimento se infla. Buñuelos, etc.
También vimos las dos modalidades de cocción: por concentración, partiendo de calor y por expansión, partiendo de frío. Si queremos que el alimento coja sabor, mejor por expansión.
Nota: la sal se echa por regla general después de cocinar, con algunas excepciones como las carnes blancas.
El aceite de oliva podemos usarlo para unas 10 frituras aproximadamente, siempre que lo colemos entre usos. Luego, en lugar de tirarlo hay que llevarlo a reciclar (en Madrid, estos son los puntos limpios móviles donde podemos llevarlo).

Bueno, ya sabemos los fundamentos teóricos, así que vamos al grano. Como siempre hicimos varios grupos, y al mío le tocó hacer croquetas y verduras en tempura. Explicaré estos dos platos en algo más de detalle, y luego revisaremos lo que hicieron los demás.

Las croquetas las hicimos con la masa de bechamel de la semana pasada, la cortamos, las pasamos por huevo para que se le adhiera la protección, y las bañamos en pan rallado. No usamos harina porque la masa estaba bastante dura, y no era necesario. Es importante no manchar de huevo el pan rallado para evitar la formación de grumos. Al freír, con el aceite muy caliente pero sin que humee. Si humea, retiramos la sartén del fuego, esperamos un poco y volvemos a la carga.

Para la tempura echamos unos cubitos de hielo en un bol con agua, añadimos harina tamizándola con un colador, algo de sal y un pelín de azúcar. Luego bañamos zanahorias cortadas muy finas, y a freír en aceite caliente. Para los escépticos, tanto las croquetas como la témpura se llevaron la aclamación popular. Bueno, seamos justos, ayer todo salió muy rico, y esto es lo que hicieron los demás:
  • Buñuelos de manzana: se mezcla harina, sal y levadura con la varilla. Luego batimos un huevo con leche y vamos añadiendo poco a poco la harina hasta que tenga una textura cremosa. Pelamos las manzanas, se filetean, se pasan por la masa anterior y se fríen. Luego las escurrimos y las pasamos por una mezcla de azúcar moreno y canela.
  • Tortilla de patatas: esta la teoría me la sé hasta yo. Freímos a fuego lento las patatas y la cebolla (se echan a la vez las dos cosas). Batimos los huevos, echamos las patatas, a fuego lento y cuando esté se le da la vuelta con un plato. Salió muy buena, a ver si la próxima vez que intento hacer una tortilla no me salen patatas revueltas con huevo...
  • Torrijas de leche: echamos leche, nata, azúcar, piel de limón y una rama de canela en un cazo y calentamos hasta que hierva. En paralelo, ponemos mitades de bollos de leche en una fuente. Luego vertimos con un colador, y dejamos un rato que empape, dándoles una vez la vuelta. Por último, pasamos por huevo y harina, freímos a fuego lento, escurrimos y los enbadurnamos de azúcar moreno y canela.
Poco más me queda por decir, se va notando el progreso semana tras semana, y nuestro estómago lo agradece.