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sábado, 14 de enero de 2012

Over the Edge of the World

Cuando me voy de viaje me gusta acompañarme de lectura relacionada con el sitio al que voy, y ampliar de este modo la experiencia global. A Malta me llevé V, a Praga La Insoportable Levedad del Ser, y para Filipinas he elegido Over the Edge of The World, la crónica de la circumnavegación de Magallanes que, además de transformar la visión que se tenía en de la geografía terrestre,  permitió descubrir las islas Filipinas al hombre occidental.

Para poder cumplir su sueño de llegar a las indias navegando hacia el oeste, Magallanes tuvo que renunciar a su país, convencer a un monarca más centrado en obtener el título de emperador sacro romano que en financiar osadas expediciones de descubrimiento, resistir la hostilidad de una tripulación predominantemente castellana--y por ende, antiportuguesa--, encontrar y navegar un estrecho que comunicara el Atlántico con el Pacífico en medio de gélidas tormentas australes, y superar un océano cuyo tamaño, corrientes y arrecifes poco podían imaginarse. La inevitable prepotencia y soberbia adquirida tras superar todas estas dificultades terminó por perder a Magallanes, que encontró la muerte en una paradisíaca playa del hasta entonces desconocido archipiélago filipino.

El libro está muy bien documentado, y su lectura es fluida y amena. Pero encuentro inaceptable que un libro que narra un viaje de descubrimiento y exploración no esté plagado de mapas. El hecho de que se trate de una edición digital ni justifica ni palia esta omisión. 

7/10

lunes, 25 de mayo de 2009

Escalada en Prades


Las Montañas de Prades, en Tarragona, ofrecen oportunidades únicas al aficionado a la escalada. El puente de San Isidro fuimos para allá, con muy buenos resultados.

Para empezar, La Mussara. Cerca del pueblo abandonado del mismo nombre , junto al refugio de montaña, encontramos vías de caliza con espectaculares vistas al mar y sombra perenne. Ideal como toma de contacto de la zona.



Al día siguiente fuimos a Siruana, por lo que pude ver la mejor escuela de la zona. Vías y más vías, con impresionantes vistas de cañones y desfiladeros. Ojo con algunas de las vías "fáciles", que las distancia entre seguros puede ser demasiado larga.



Y por último la roca de conglomerado de Vilanova de Prades. Curiosa esta superficie: muchos agujeros, pero bastante romos. Buenos para los pies, deficientes para las manos. Aquí fuimos a comer al restaurante del camping: ensaladas gigantes y bravas de lujo por muy poco dinero.



El alojamiento lo hicimos en Xalet de Prades, cucos bungalows con barbacoa...que difícilmente podrás utilizar si estás todo el día escalando.



Más Fotos

lunes, 28 de julio de 2008

Buceando en Malta


Hace ya un par de semanas que llegamos de Malta, ese micropaís tan curioso en medio del Mediterráneo, y todavía no he sacado un rato para hablar de la actividad principal que nos llevó hasta allí: el buceo.

Aunque sea Mediterráneo y la vida que se ve es muy parecida a lo que podemos encontrar en la costa española, el buceo en Malta tiene bastantes puntos a favor:
  • Los pecios. Incontables barcos hundidos pueblan los alrededores de la isla. A menos de diez minutos de nuestro centro de buceo pudimos ver el Rozi, el P29 y el Karwela. Impresionante.
  • El precio. Malta es más barato que España, y un paquete de 12 inmersiones con equipo te sale por sólo 340 euros.
  • El agreste litoral maltés cobija numerosas grutas y pasajes, que, junto con las cristalinas y cálidas aguas del Mediterráneo sur, resultan en divertidas inmersiones a poco profundidad. Blue Lagoon, Crystal Lagoon, Comino Caves...inmersiones cercanas a la hora de duración, que se pasa volando.
  • El centro de buceo Paradise Diving. Decenas de inmersiones espectaculares a menos de 15 minutos en lancha rápida (o incluso desde la costa). Ideal para los que, como yo, tienen problemas de mareo.
Malta es una buena oportunidad para practicar un buceo parecido al que conocemos en España, pero muy diferente al mismo tiempo. Aunque desde Madrid sólo Vueling vuela hasta allí (también puedes hacer el primo, ejem, y pillar un vuelo con escala), esta será la parte más cara del viaje. No te lo pienses.

Ya sabes, debajo del agua las fotos de Zelloss.

jueves, 17 de julio de 2008

Curiosidades maltesas

Muy curioso este diminuto país, Malta. Cruce de etnias y culturas, contraste de modernidad y tradición, y una relajada actitud hacia la vida (por no hablar de los lugares de buceo) hacen de el archipiélago maltés un lugar único para ir de vacaciones. Estas son algunas de las curiosidades que encontré.



Aunque el inglés es el idioma oficial, el maltés es la lengua del pueblo. Y vaya lengua. Suena parecido al árabe (aunque no se lo digas a un maltés a la cara, puede que se ofenda), y proviene del árabe, italiano, español, inglés, griego y no sé cuantos lenguajes más. El sueño de un etimólogo aburrido.




Todos los autobuses de Malta tienen estos colores en común. Pero es lo único que comparten. Los llevan conductores autónomos y los aparcan en la puerta de sus casas por la noche.




El elemento arquitectónico más diferenciador son los balcones. Por lo visto se hicieron populares en los tiempos de Los Caballeros de la Orden de Malta, para que las mujeres pudieran vichear el panorama sin ser vistas...




Pero eso sí, ¡ya podían haberse currado un poco más el cableado en las fachadas de las casas!




Los autobuses no es lo único que a los malteses les gusta pintar con llamativos colores. Estos son algunos barcos de pesca, en un tradicional pueblo de pescadores.




Si en Dinamarca les gustaba jugar al waterpiragua, aquí lo que les gusta es jugar al waterpolo, pero en el mar. Muy chulo.




Llega al sábado por la noche, y hace calor. ¿Qué hacer? Pues una barbacoa al lado del mar. Perfecto.

domingo, 22 de junio de 2008

Curiosidades nórdicas

Cuando viajas a otro país, incluso dentro de la misma Europa, hay detalles que resultan chocantes. Enfoques diferentes ante unos mismos problemas, rasgos culturales, costumbres...es lo que hace tan interesante viajar al extranjero y contrastar lo que ves con tu propia experiencia. Os dejo con algunas de estas curiosidades de mi último viaje a Suecia y Dinamarca.



A los nórdicos les encantan las barbacoas. ¡Y que mejor sitio que en tu sofá junto a uno de los numerosos canales de Copenhague!




Los edificios de diseño son muy numerosos, produciendo ciudades llamativas que compaginan de maravilla lo moderno con lo tradicional. Este edifico se conoce como El Diamante, y está también en Copenhague.




El alcohol en Suecia está muy caro. En Dinamarca no tanto. Resultado: los suecos cruzan el puente y van a Dinamarca a por cervezas; y claro, en el tren habrá que entretenerse. Aquí, el 80% de los pasajeros iban tocaditos, un viernes a las 8 de la tarde. Muy divertido.




Original hostal juvenil en Lund (Suecia). ¡Hasta los trenes los reciclan!




En Suecia (no sé si también en Dinamarca) las casas están habilitadas con este sistema de apertura de puertas, muy cómodo para minusválidos y personas mayores. Eso sí, cuidado, al darle al botón la puerta se abre muy rápido.




Como país más civilizado que es, Suecia obliga a los fumadores en bares y restaurantes a meterse en pequeños habitáculos donde no pueden llevar ni comida ni bebida. ¡A ver si aquí cunde el ejemplo!




Aunque ya se sabe, no deja de chocar que amanezca a las 3 de la mañana. En la foto, Malmo a las 3:15.




En Suecia las viviendas tienen una lavandería en el sótano, con máquinas industriales que se reservan por los vecinos. Olvídate de comprar lavadoras, de averías y demás engorros.




También se practican deportes originales por ahí arriba. Esto es un "campo" de voley-piragua o algo así, en pleno Copenhague. ¡Pena que no hubiera partido!



martes, 17 de junio de 2008

Las suecas

¡Pues resulta que no es un tópico después de todo! Miralas como descansan al sol después de los ensayos de baile...

martes, 12 de febrero de 2008

Las dos caras de Francia

Hoy he vuelto de París, tras un largo fin de semana de turismo. Y al igual que hace unos meses, quiero opinar sobre algunas curiosidades del país vecino. Pero esta vez, más que de costumbres pintorescas o aficiones simpáticas, me voy a centrar en algo más importante: la propia identidad de Francia como país, y de sus gentes como ciudadanos.

Si hay algo --sobre todo en comparación con los españoles-- que son los franceses es civilizados. Cuidan mucho las formas en el lenguaje (hipocresía, ¿quizás?), son muy educados y, en general, bastante amables. Y sobre todo alcanzan logros colectivos como sociedad que a nosotros nos quedan bastante lejos. Dos ejemplos concretos:
  • El uso de las bicicletas en la ciudad, con miles de kilómetros de carril bici y el sistema de velib de bicicletas públicas para intercambiar. Es una maravilla, y te permite desplazarte por toda la ciudad de forma muy rápida, relativamente segura y ecológica. ¿Es viable esto en , por ejemplo, Madrid? Pues no lo creo, por lo menos a corto plazo. Cuando, tristemente, empiecen a morirse niños y ancianos por la contaminación, a lo mejor se hace algo.
  • La prohibición del tabaco en los bares. Sí, eso. Y bien hecho, no con salas habilitadas que nadie cumple, ni tamaños mínimos ni nada de nada. No se puede fumar en los bares. En ninguno. No os podéis imaginar la sensación de no oler a humo por la mañana al acercarse a la ropa de la noche anterior. Me va a costar volver a adaptarme a la noche madrileña (pero lo conseguiré).
¿Es ese nivel de concienciación colectiva de la sociedad francesa alcanzable por la española? ¿O simplemente somos más "antiguos"? Me gustaría creer que es cuestión de tiempo, y que en unos años llegaremos al mismo nivel...

El lado contrario es la sumisión que muestran los franceses ante las extorsiones huelguistas. Esta semana hay huelga de controladores en París, y como tenía que ser, nos ha afectado. Teníamos vuelo para ayer y fue cancelado, habiendo tenido que coger el primer vuelo de la mañana tras un madrugón de pelotas.

Y diréis, "pero bueno, ¡como si aquí no hubiera huelgas de controladores!". Y efectivamente las hay, pero son más bien acciones aisladas, no continuos ejemplos de una mentalidad diferente. La huelga de taxistas de la semana pasada, la huelga de trenes de hace unos meses que paralizó el país, las huelgas de transportistas de todos los otoños,...la lista sigue y sigue. En el fondo, todo se reduce a una aprobación de los franceses hacia la protesta en la calle. Sea justa o injusta, se tiende a darle el beneficio de la duda.

Tras años y años de extorsiones diseñadas para maximizar el daño a la sociedad en su conjunto por parte de una minoría por obtener más privilegios (que es a lo que se reducen una buena parte de las huelgas), parece ser que algo ha cambiado, y que en algunos casos como la huelga de trenes la opinión pública estaba en contra de los huelguistas. Habrá que ver. Esperemos que, por el bien de Francia, esto también vaya cambiando.

¿Son estos ejemplos las dos caras de una misma moneda? ¿Es necesario llevar hasta tales extremos la "lucha" social contra los "privilegiados" para tener una mentalidad que se preocupe por el bien público y considere los daños a terceros a la hora de tomar sus decisiones colectivas? Tristemente, no soy yo el que tiene respuesta a estas preguntas.

domingo, 9 de septiembre de 2007

Curiosidades parisinas

París, París, la ciudad de la luz. Que bonito. Pero no todo es como viene en las guías de viajes o en las películas. Aquí van algunas cosillas curiosas de la capital de Francia:
  • El rugby-playa. Pues sí, este original campo de rugby estaba montado en el mismo centro de París. Supongo que será por aquello del mundial de Rugby; mola

  • La Happy Hour (pronunciado aapi auer). En muchos otros sitios hay Happy Hour, pero aquí está muy extendida, y es sin duda la mejor forma de tomarse unas birrillas a precios medio razonables.

  • El trato a los inmigrantes: vale, entiendo que el número de extranjeros puede ser demasiado alto, y que se estén perdiendo las costumbres de los galos, pero hombre, llegar hasta el punto de hacer esto:


Parece excesivo, ¿no? :->
  • La "playa" de Paris. Pobrecillos, con ese clima que tienen, no me extraña que añoren la playa, y supongo que los 3 o 4 días al año que haya un sol decente, el precio de las tumbonas estará por las nubes...

  • Las papeleras al aire libre. Por lo visto es por el terrorismo, pero no deja de chocar que una ciudad tan obsesionada con la imagen y la estética enseñe su basura como si nada.
  • Las bicicletas. Me quito el sombrero, ante una ciudad en la que con ese clima y ese volumen de coches, no sólo es difícil encontrar una calle sin carril bici adyacente, sino que además tiene un sistema de alquiler de bicicletas muy extendido y utilizado.


  • Y como no podía ser de otro modo, dejo lo mejor para el final: las terrazas "cine". La inmensa mayoría de las terrazas están orientadas con todas las sillas hacia la calle, para ver a la gente pasar y comentar la jugada. Estoy de acuerdo en que merece la pena mirar a las parisinas pasear sus modelitos, pero sorprende este predominio del cotilleo en una ciudad tan cosmopolita como París.