lunes, 9 de junio de 2008

Escalando en la Pedriza


Nueve meses. Ese es el tiempo que se ha estado gestando en rocódromo la primera salida de escalada de verdad. ¡Ya tocaba!

El destino elegido ha sido la Pedriza y, por mucho que se prevía, ha resultado muy muy diferente de lo que estamos acostumbrados a hacer semana tras semana en el gimnasio.

En la Pedriza abundan las formaciones de granito, que aunque si consigues encontrar fisuras donde poner manos o pies se agarra muy bien, en realidad estas oquedades brillan por su ausencia. La técnica de subida es totalmente diferente, necesitándose una fe ciega en nuestros pies de gato y en la adherencia que podemos sacar de los mismos.

No os voy a engañar; al principio costó, y mucho. Pero resbalón tras resbalón, fuimos cogiendo confianza y haciéndonos con la postura (con los pies bien apollados, la cadera muy alejada de la pared y la cabeza muy cercana). Las últimas vías, aunque más complejas, resultaron más fáciles que las primeras.

Muy divertido esto de la escalada. Más fotos aquí.

sábado, 7 de junio de 2008

Y el petroleo que sigue subiendo

Hace unos meses recogía con regocijo la noticia de que el precio del petróleo había alcanzado los 108 dolares. Eso ya es agua pasada. Ayer el Brent superó los 137 dólares, ante las previsiones de Morgan Stanley de que alcance los 150 dolares para julio.

Y la subida está doliendo: huelgas de transportistas y de pescadores, compañías aéreas obligadas a mandar al desguace sus aviones menos eficientes, la caída en el ostracismo de Hummer, el otrora emblemático símbolo del despilfarro energético...en España el consumo de gasolina y diesel ha bajado, y si el petróleo sigue respondiendo, más que bajará.

En el Economist de la semana pasada hablaban de que seguramente los verdes se alegrarían de la subida del petróleo. Argumentaban que para frenar la demanda lo ideal son impuestos sobre las emisiones, y no unos precios altos que lo único que hacen es transferir recursos a los países productores.

No le falta razón, pero eso no es realista. ¿Qué político subiría ahora los impuestos rodeado de huelgas, inflación y crisis?

A corto plazo a todos nos toca apretarnos el cinturón (no hay más que ver la subida del euribor, directamente relacionada con el alza en la inflación y en el precio del petróleo). Aun así yo me alegro. Toda dependencia que consigamos ir eliminando en el presente la agradeceremos dentro de unos años.

Foto de Flickr

Más Azohía: El Muellecico

El domingo amaneció despejado, con una ligera brisa marina que presagiaba un maravilloso día de buceo. ¡Qué equivocado estaba!

El montaje del equipo lo hicimos con la habitual soltura (esta vez, ¡error!, elegí una botella de 12 litros), y nos fuimos para el barco. Yo arrastraba un dolor de cabeza que no hizo más que incrementarse durante todo el trayecto, y que culminó en un monumental mareo en el momento de atracar en el Muellecico.

Rápidamente me tiré al agua donde, para mi pesar, estuvo un rato alimentando a los peces que amablemente se me acercaban. El descenso lo hice de forma más que correcta, sin seguir el cabo del ancla y hasta una plataforma situada a unos 6 metros. Una vez agrupados continuamos bajando, en un agua relativamente cálida que se enfriaba a medida que bajábamos, algo turbia y llena de peces. Las condiciones también eran mucho más luminosas que el día anterior.

Aunque el grupo descendió hasta los 25 metros yo --novato B1E que soy-- no pasé de los 23. Ya no estaba tan mareado, pero el aire se consumía con gran rapidez (¿el frío?, ¿el mal cuerpo?) y pronto tuvimos que iniciar el regreso. Como se ve en el perfil, en esta ocasión mi ascenso fue impecable.

Está claro que si quiero seguir disfrutando del buceo tengo que aprender a superar estos mareos (si tienes algún truco que funcione por favor dejameló en los comentarios) y seguir reduciendo el consumo de aire. Queda mucho por hacer.

viernes, 6 de junio de 2008

Zapatero: "Energía Nuclear No"

Esta semana han entrevistado en el Financial Times a nuestro presidente. En la entrevista, Zapatero se muestra reacio a promover el uso de la energía nuclear en España como fuente energética compatible con un control de las emisiones de CO2, poniendo como justificante la "escasez de agua, elemento importante del proceso de generación de energía nuclear".

Zapatero se equivoca. No sólo no es estrictamente necesario disponer de agua para producir energía nuclear (por ejemplo en la central nuclear de Palo Verde se usan aguas residuales), sino que también es posible hacerlo con agua marina (y de esta sí que tenemos bastante).

Como bien dicen en Expansión, si se decide no apostar por la opción nuclear (lo cual no parece muy realista, dadas las reducciones de emisiones necesarias y los sistemáticos incumplimientos de Kyoto por parte de España), debería hacerse siguiendo estrictos criterios de coste beneficio y de impacto ambiental, no buscándose excusas poco creíbles. En un mundo perfecto podríamos cubrir nuestras necesidades energéticas usando renovables; en la realidad, y al menos hasta que la tecnología de explotación las fuentes renovables progrese sustancialmente, la energía nuclear también es necesaria.

miércoles, 4 de junio de 2008

Otra vez a la Azohía: Cala Cerrada de nuevo

Primera inmersión sin el manto protector de Vicente y Yolanda, nuestros monitores durante el curso, y sin el familiar equipo con el que habíamos pasado tanto tiempo bajo el agua. Un traje monopieza Aqualung de 5 mm (que resultaron algo insuficientes) y regulador y chalecos de no recuerdo que marca (pero muy resultones) realizaron la sustitución.

El mar estaba picado, con olas de hasta metro y medio, llovía y soplaba un fuerte viento de levante. Para mi sorpresa, todo quedó en un viaje en barco de lo más agradable: la espuma de mar mojándome la cara, el barco dando bandazos arriba y abajo y yo encantado.

Al llegar a Cala Cerrada (el único sitio en el que se podían hacer inmersiones dado el estado de la mar) nos preparamos con rapidez, hicimos las últimas revisiones del equipo y nos tiramos al agua con el "paso de gigante" sin mayor dilación.

El agua no estaba demasiado fría para el día que hacía, con una temperatura en superficie de 19 grados. Pero la ausencia de sol limitaba mucho la luminosidad, convirtiendo esta mi segunda inmersión en Cala Cerrada en una experiencia totalmente diferente de la primera.


Como se puede ver en el perfil de la inmersión, bajamos a unos 14 metros por el cabo de la boya y permanecimos allí un buen rato esperando que se juntara todo el grupo (a Zelloss no se le ocurrió otra cosa que hacer de héroe, y hubo que esperarlo!). Cuando nos movimos hacia la salida de la cala dejando la pared a nuestra derecha me di cuenta de lo necesario que es un mayor conocimiento de la fauna y flora marinas: poseidoneas, sí...y muchos peces de diferentes formas, tamaños y colores (siento no poder ser más preciso; con el tiempo iremos mejorando).

Bajamos gradualmente hasta los 19 metros, preocupándome fundamentalmente en dos cosas: mantener cierto control sobre la flotabilidad regulando el aire con los pulmones (casi lo consigo) y desplazarme siguiendo una postura de apariencia hidrodinámica con los brazos recogidos (tampoco fue mal). El resultado de todo esto debía haber sido un bajo consumo de oxígeno, pero no pudo ser. Aunque llevaba una botella de 15 litros, pronto tuve que hacer la señal de media botella e iniciar el camino de vuelta.

Como mandan los cánones el regreso lo hicimos subiendo gradualmente de cota, dejando esta vez el acantilado a mano izquierda. Al subir mi flamante Gekko me marcó un "slow", indicando que había subido demasiado rápido durante un tramo (poca cosa, como se ve en el perfil). Hicimos la pertinente parada de seguridad a los cinco metros (mucho más cómodo con el Gekko), y para el barco.

Balance positivo , más soltura y familiarización con el entorno; aún así todavía queda mucho por mejorar. Si mañana saco un rato contaré la segunda inmersión del finde, que fue bastante más movidita...


jueves, 29 de mayo de 2008

El Sol de Breda


Es el año 1625 y el Capitán Alatriste, como siempre acompañado de su fiel Íñigo de Balboa, sustituye los estrechos callejones de Madrid por las planicies de Flandes, peleando contra los herejes por el bien de España y del rey nuestro señor. Batallas, escaramuzas, marchas y asedios, acaban desembocando en la rendición de Breda, tal y como mostraría magistralmente Diego de Velázquez.

Perez Reverté consigue que nos resulte sorprendentemente fácil imaginar lo que experimentarían los soldados de los tercios españoles al pasearse por Europa, sembrando el miedo y la destrucción a su paso y consiguiendo unos éxitos militares más atribuibles a una desesperada disciplina que a la organización o los medios con los que contaban. El frío y el hambre, los remordimientos y el odio, el delirio y el ansia de sangre, el valor y la gallardía se mezclan con el miedo --siempre presente:

"Quien mata de lejos es peor que los otros hombres porque ignora lacólera, y el odio, y la venganza, y la pasión terrible de la carne y de la sangre en contacto con el acero; pero también ignora la piedad y el remordimiento. Por eso, quien mata de lejos no sabe lo que pierde"


El sol de Breda es un libro duro, que muestra sin tapujos toda la crudeza de una guerra y de una época en la que la vida valía muy poco y el honor era más importante que todo lo demás. Como en otros libros de la serie, el lenguaje es barroco y detallado y la puesta en escena muy lograda. Lo que sí cambia es el ritmo de la narrativa, más dinámico y vivo que en otras ocasiones. Por un buen trecho, el mejor de los tres libros de Alatristre que llevo leídos hasta la fecha.

domingo, 25 de mayo de 2008

On Off

"I believe that the world belongs to the Devil. I believe that the Devil is infinitely more powerful than God. And the soldiers of goodness, if not of God, are losing the war."
Las mejores novelas de misterio son aquellas que juguetean con el pobre lector, como si éste fuera un ovillo de lana en manos de un gatillo travieso. Cuando crees que ya has adivinado que el asesino es el mayordomo, ¡zaas!, zarpazo y vuelta a empezar. Así me he sentido yo con On Off, la incursión dentro del mundo del crimen de Colleen McCullough, la creadora de la serie de Masters of Rome, la mejor sucesión de novelas de romanos que conozco.

On Off está ambientado en Connecticut en los años 60, cuando de forma accidental se encuentra el cadáver mutilado de una joven, listo para ser incinerado, en una nevera de un centro de investigación médico. El descubrimiento, y la sucesión de nuevos asesinatos en circunstacias similares, traerá de cabeza al detective Camine Delmonico, el incisivo protagonista de la historia.

Los sospechosos van apereciendo sucesivamente, con la exquisita caracterización ya habitual en McCoulough:
"Adison Forbes, Carmine had decided within a very few moments, was a complete neurotic. He sported a sinewy, gaunt leanness that suggested an exercise freak with vegetarian tendencies..."
Científicos neuróticos y maniáticos, secretarias obsesivas e inseguras, técnicos de laboratorio con extrañas costumbres...van desfilando ante nuestros ojos, todos ellos con un caparazón de normalidad pero con los suficientes lados oscuros como para ser considerados sospechosos. Delmonico sigue entrevistando sospechosos y buscando pruebas desesperadamente. En vano, hasta que:
"Now that he had taken to calling the killer a ghost, some corners and crevices in his mind has shifted to permit faint rays of light down their depths"
El ritmo de la novela es fluido, y sus algo más de 400 páginas se pasan con rapidez. Como lado negativo, quizá sobran algunas historias paralelas que aportan poco al argumento global y lo único que hacen es despistar (más) al ya confuso lector. No importa; no soy un gran fan del género detectivesco, pero reconozco que de vez en cuando viene bien ponerse en la piel de un intrépido policía intentando resolver un puzle con escasas piezas. On Off cumple sobradamente este objetivo.

domingo, 11 de mayo de 2008

The Restaurant at the End of The Universe

"In the beginning the Universe was created. This has made a lot of people very angry and been widely regarded as a bad move."

Segunda parte de la mundialmente famosa trilogía de cuatro libros "Guía del autoestopista galáctico", este Restaurante del Fin del Mundo (curiosa la traducción que le han dado en castellano) continúa con los mismos personajes --el timorato terrícola Arthur Dent, el esquizofrénico ex-presidente del universo Zaphod Beeblebrox ("...he was clearly a man of many qualities, even if they were mostly bad ones"), Marvin el robot depresivo ("[I am] fine, if you happen to like being me, which personally I don´t")-- y con el mismo disparatado lenguaje.

No lees a Douglas Adams por sus historias --de hecho "El Restaurante" tiene un argumento errático y poco definido--, ni por su elaborada narrativa; lo haces por su comedia y su humor cínico y esperpéntico. Ese universo absurdo, poblado de criaturas estúpidas y objetos inservibles ofrece mayor diversión que muchos otros más lógicos o coherentes. Un ejemplo: las gafas que usa Zaphod para "protegerse":

"...a double pair of Joo Janta 200 Super-Chromatic Peril Sensitive Sunglasses, which had been specially designed to help people develop a relaxed attitude to danger. At the first hint of trouble they turn totally black and thus prevent you from seeing anything that might alarm you."

Estamos ante un libro cortito y fácil de leer. Aunque puede resultar cansino si no lo afrontas con el estado de ánimo adecuado, si coges el libro dispuesto a reírte, ten por seguro que lo harás.

jueves, 1 de mayo de 2008

Submarinismo en la Azohía: las fotos

Como anunciábamos el otro día, Zelloss se llevó su cámara a la Azohía, y, siendo como es el chaval, no dejó de echar fotos. Por fin ha terminado de editarlas, y las ha publicado en su dirección habitual.

Las fotos están bastante bien, sobre todo teniendo en cuenta la poca iluminación que hay a medida que vas descendiendo. Os dejo con las que mas me han gustado.










Nada Surf en la Riviera


Concierto agridulce de Nada Surf, con Bell X1 y Clovis como teloneros en la Riviera.

Bell X1, grupo irlandés desconocido por mi, me causó una buena impresión. Mucha flexibilidad instrumental y sonido variado. Sólo tocaron cuatro o cinco canciones, y es difícil juzgar a un grupo así; los seguiré con atención.

Clovis, a cuya cantante ya vimos en el concierto de Tarik, tocó bastante, unas ocho o nueve canciones, todas ellas empañadas por una calidad sonora mediocre que impedía oír las voces con claridad. Es un grupo demasiado lento para mi gusto; unido al sonido y a la expectación por ver a Nada Surf el resultado fue pasable, pero poco más.

Nada Surf tocó una hora y media, ante un público volcado formado por groupies adolescentes (se ve que pese a sus añitos Daniel Lorca, el bajo, tiene tirón entre la chavalería) y con recurrentes problemas de sonido.

Normalmente los grupos son más cañeros en directo que en estudio; pasó con Wilco, y también con Travis en la misma Riviera. Lamentablemente, no fue así con Nada Surf. Tanto la selección de canciones como la interpretación de las mismas tuvo un sesgo moña nada agradable. Tocaron bien, con su característico sonido nítido y protagonismo del bajo, pero, francamente, yo esperaba más. No fue una experiencia del todo desagradable (pese a los grititos de las groupies), pero no creo que vuelva a ir a un concierto de este grupo. Desde luego lo que intentaré en el futuro es pisar lo menos posible la Riviera. Mal sonido, altos precios, mala comunicación...sin duda, la sala menos recomendable de Madrid.