Mostrando entradas con la etiqueta literatura hispanoamericana. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta literatura hispanoamericana. Mostrar todas las entradas

viernes, 3 de febrero de 2012

Blanco Nocturno

En un pequeño pueblo de la Pampa argentina es asesinado un portoriqueño que llegó hace unos meses de forma misteriosa y se acabó convirtiendo en un personaje popular y querido. Lo que en principio parece un crimen pasional, se va revelando como el resultado de una lucha entre los poderes vivos del pueblo.

Si enfocas la lectura como una novela de crimen, te llevarás un desengaño: el argumento no da demasiadas vueltas, y el asesino se ve venir de lejos. Si en cambio la tratas como una obra realista, que profundiza en la la vida rural argentina de los años 70, podrás sacarle más partido. Bien escrito y fácil de leer pero poco ambicioso, Blanco Nocturno me parece más una obra menor que--como lo consideró El País en 2010--uno de los libros del año.

6/10

domingo, 8 de enero de 2012

El Aleph

"soy dios, soy héroe, soy filósofo, soy demonio y soy mundo, lo cual es una fatigosa manera de decir que no soy"
Los relatos de Borges no son especialmente divertidos: aunque no pase demasiado, suelen ser densos y cargados de oscuras referencias eruditas. Pero lo que puede faltar en diversión más que lo compensa con imaginación, una forma de pensar inigualable y una escritura precisa.
 
Las diecisiete historias recopiladas en El Aleph abordan temas muy diversos que van desde la teología y filosofía de “Los Teólogos” o “La Busca de Averroes” hasta la naturaleza circular del tiempo y la historia de “El Inmortal” o “Deutches Requiem”, conformando una muy buena aproximación a la obra del maestro argentino.

8/10

jueves, 28 de julio de 2011

Putas Asesinas

“Las mujeres son putas asesinas Max, son monos ateridos de frío que contemplan el horizonte desde un árbol enfermo, son princesas que te buscan en la oscuridad, llorando, indagando las palabras que nunca podrán decir.”
Como una versión destilada de sus obras más conocidas, surrealismo y alcohol, México y Barcelona, fútbol, putas y poesía, este conjunto de relatos cortos de Bolaño atesora las mejores cualidades del maestro chileno. Los párrafos eternos (varios de los relatos que integran la colección desconocen el concepto del punto y aparte) intimidan al pasar la página y no ver más que tinta, pero poco a poco, sin darte cuenta, llegas al final mascullando un ¿yaaa?

Junto con la portada macarra, lo peor del libro son sus exiguas 220 páginas.

8,5/10

miércoles, 24 de marzo de 2010

Los Detectives Salvajes

"He sido cordialmente invitado a formar parte del realismo visceral. Por supuesto, he aceptado. No hubo ceremonia de iniciación. Mejor así"

A lo largo y ancho de México y una docena de otros países, seguimos a Arturo Belano y Ulises Lima, dos jovenes poetas de vanguardia y cabezas visibles del "real visceralimo" en su búsqueda de la desaparecida Cesárea Tinajero, la fundadora del vanguardista movimiento literario.

Por los ojos de otros muchos poetas y personajes a cual más estrafalario vemos, a veces muy de pasada, como las vidas de Belano y Lima van perdiendo significado con el paso de los años. Por el camino, Roberto Bolaño nos va contando decenas de historias independientes, que, como efecto colateral, van revelando un mundillo cultural snob, pedante y algo entrañable.

Los Detectives Salvajes es una obra difusa, con monólogos interminables y una contínua ida por las ramas. El hilo argumental está entrecortado, se bifurca, se rompe, y se vuelve a unir formando una magistral maraña literaria, que deja al lector confuso y aturdido pero con una sonrisa en la cara.

7,5/10

domingo, 24 de mayo de 2009

Cien años de soledad

"la historia de la familia era un engranaje de repeticiones irreparables, una rueda giratoria que hubiera seguido dando vueltas hasta la eternidad, de no haber sido por el desgaste progresivo e irremediable del eje"

Con un lenguaje fabulesco y preciso Gabriel García Márquez nos cuenta la saga de los Buendía, desde que fundaron la villa de Macondo en una ubicación inaccesible y rodeada de regiones encantadas...
"Los hombres de la expedición se sintieron abrumados por sus recuerdos más antiguos en aquel paraíso de humedad y silencio, anterior al pecado original, donde las botas se hundían en pozos de aceites humeantes y los machetes destrozaban lirios sangrientos y salamandras doradas"
...hasta que...
"la desidia de la gente contrastaba con la voracidad del olvido, que poco a poco iba carcomiendo sin piedad los recuerdos"
En esta sucesión de pasiones fugaces y dramas recurrentes van apareciendo personajes condenados a purgar durante décadas los excesos de su juventud, envueltos en la nostalgia:
"...que el pasado era mentira, que la memoria no tenía caminos de regreso, que toda primavera antigua era irrecuperable, y que el amor más desatinado y tenaz era de todos modos una verdad efímera"
Personajes excéntricos pero creíbles como el coronel Aureliano Buendía, impulsor de 32 guerras civiles y que tuvo 17 hijos con 17 mujeres y llegó a sus últimos años "apenas sin comprender que el secreto de una buena vejez no es otro cosa que un pacto honrado con la soledad".

Aunque tanto Arcadio y Aureliano requieren una visita constante al árbol genealógico, y si ¡horror! abandonas la lectura durante un par de días puede resultar difícil reubicarse en la historia, el libro es un gustazo de leer.

En 2007 Cien años de soledad fue nominada como la segunda mejor novela en lengua castellana de la historia; Cervantes estaría orgulloso.

jueves, 1 de enero de 2009

2666

"De modo que podría decirse que Archimboldi no era un completo desconocido en Italia, aunque tampoco podría decirse que fuera un autor de éxito o de mediano éxito o de escaso éxito sino más bien de nulo éxito, cuyos libros envejecían en los anaqueles más mohosos de las librerías o se saldaban o eran olvidados en los almacenes de las editoriales antes de ser guillotinados."

Cinco novelas en una, tenuemente vinculadas por un escenario común y algún que otro personaje. Pero 2666 no sólo son cinco historias, sino cientos de ellas; una maraña de historias que se entrelazan, un "irse por las ramas" infinito ejecutado de forma sumamente artística.

El principal recurso estilístico de Roberto Bolaño son las frases eternas--de varias páginas de longitud--con numerosas comas y algunos dos puntos que difícilmente permiten recuperar el aliento. En su extremo, el autor es capaz de incrustar un relato corto ajeno a la historia principal en una única frase (eso sí, de cuatro o cinco páginas). Unos balbuceos interminables que seguramente surgieron en una sentada y que, mirándolos con detenimiento, muestran una precisión quirúrgica en el detalle y unos personajes que por estrafalarios resultan muy creíbles.

De entre los varios trasfondos de las historias destaco el amor por los libros:

"Leer es como pensar, como rezar, como hablar con un amigo, como exponer tus ideas, como escuchar las ideas de los otros, como escuchar música (sí, sí), como contemplar un paisaje, como salir a dar un paseo por la playa."
Libros en braile, libros colgados y hasta libros comprados al peso. Todo lleva a los libros:

"La lectura es placer y alegría de estar vivo o tristeza de estar vivo y sobre todo es conocimiento y preguntas. La escritura, en cambio, suele ser vacío."
Aunque no todas las partes de la obra tienen el mismo nivel--de hecho, "La parte de los crímenes" puede resultar una crónica de sucesos un poco pesada--la lectura de 2666 es un gustazo. El original uso del lenguaje, la ilimitada capacidad de Bolaño para crear personajes y lo inusitado de las situaciones mostradas hace que la extensión del libro--más de 1.000 páginas--se atraviese con rapidez.